ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Jordi Pons
1. Introducción2. Más información
Pregunté a un médico con gran experiencia en medicina deportiva (de ciclismo concretamente) con qué suplementos ha observado mejoras claras en el rendimiento. Él siempre se muestra muy escéptico con los efectos de los suplementos nutricionales que se anuncian para las mejoras deportivas. Después de pensarlo un rato me dijo que el coenzima CO Q beneficiaría a muchos ciclistas. Lamentablemente es un suplemento relativamente caro.
¿QUÉ ES?
Se trata de una sustancia que nuestro cuerpo fabrica normalmente y que se encuentra distribuida en todas las membranas celulares llevando a cabo diversas funciones. Pero la más interesante para el deportista es que este coenzima aumenta la actividad de los enzimas implicados en la respiración celular. Es decir, en la combustión que sucede en los músculos y corazón del ciclista que va ‘quemando’ el combustible muscular al combinarlo con el oxígeno. En particular su efecto en el funcionamiento del músculo cardíaco ha sido el más estudiado.
La coenzima Q (Co Q en adelante) es también conocida con el nombre de ubiquinona. Está presente en diferentes proporciones en el organismo, aunque abunda en los órganos que más energía necesitan, como el corazón y el hígado, que se ha comprobado que son quienes más coenzima Co Q contienen.
Los científicos cos japoneses fueron los primeros en descubrir las propiedades terapéuticas de la Co Q ya en la década de 1960. Actualmente, es usado en Europa, Israel y Japón para mejorar el funcionamiento cardiaco. La Co Q ayuda al corazón durante los episodios de estrés sobre el músculo cardíaco, (típico en los deportes de competición) probablemente al permitirle usar la energía de manera más eficiente.
La coenzima CO Q es una sustancia fundamental para la obtención de la energía en todas nuestras células, pues forma parte de las mitocondrias, los orgánulos celulares encargados de la producción de la energía que requiere el organismo. En concreto, la coenzima CO Q se encuentra en las membranas de las mitocondrias, donde produce ATP, la molécula encargada de ceder la energía necesaria a todos los procesos celulares que la requieren, como por ejemplo la contracción y relajación del músculo esquelético y el corazón.
Nuestro cuerpo puede fabricarlo (por lo tanto no es ninguna vitamina), aunque su producción va disminuyendo con la edad. Todas las células del cuerpo necesitan Co Q,pero no está clara la dosis recomendable para tomar en suplementos para esta importante sustancia debido a que el cuerpo puede producir Co Q por sí mismo. Además se halla en la dieta habitual. Sus principales fuentes alimentarias son el pescado, especialmente los aceites de pescado, las nueces, las carnes, espinacas, huevos, cacahuetes, vísceras, ajos... germen de trigo: está por todas partes, por esta ubicuidad también es conocida con el nombre de ubiquinona.
La dosis típica recomendada de CO Q es de 30 a 300 mg al día (aunque se han utilizado dosis más grandes diarias en algunos estudios), frecuentemente dividida en 2 a 3 dosis. Sería difícil obtener una dosis así (terapéutica) sólo con los alimentos de la dieta habitual. El CO Q es soluble en grasa y podría absorberse mejor en el intestino cuando se toma en una forma de gel aceitosos en vez de una cápsula sin grasa.
Aunque hay pocos estudios bien hechos (es decir: a doble ciego, con muestras grandes de sujetos), 60 mg de Co Q durante 8 semanas mejoraron significativamente la capacidad para el ejercicio de varones sanos mayores de 20 años. Otros estudios no mostraron una tan clara mejoría. Uno de los primeros estudios doble ciego fue realizado por Langsjoen, este autor halló una mejoría en los síntomas y de la capacidad de explusión de sangre del corazón (la fracción de eyección) en 19 pacientes. Otros estudios de diseño similar, mostraron resultados beneficiosos, sobre la insuficiencia cardíaca. Los autores mostraron una correlación positiva entre los niveles de Co Q en sangre y la mejoría de la función del ventrículo, la parte del corazón encargada de bombear la sangre des del corazón hacia el resto del organismo. Estos resultados fueron confirmados en otro estudio doble ciego en el que se usaron 100 mg de Co Q por vía oral.
Los investigadores hallaron una recuperación significativa de la calidad de vida y una mejoría menor –pero igualmente significativa – de la tolerancia al ejercicio, evaluada con cicloergómetro. En resumen: quedaba claro que el Co Q ayuda al corazón.
Otros estudios muestran que un tratamiento previo con Co Q ayuda a los pacientes de corazón a pasar por operaciones en mejores condiciones y con post operatorios más breves. Esto se debe a que la Co Q posee la habilidad de proteger el corazón durante períodos de isquemia o falta de oxígeno, cosa que puede suceder en los grandes esfuerzos deportivos. Entre sus efectos sobre el corazón destaca que reduce a la mitad el número total de incidentes cardiovasculares posteriores en pacientes que habían sufrido infartos, siempre que la suplementación con Co Q comenzara dentro de los tres días siguientes al infarto.
FUNCIONES DEL CO Q
La primera es que facilita la respiración celular de todas las mitocondrias de nuestro cuerpo, sin Co Q, literalmente, no podríamos respirar.
Otra función está relacionada con su rápida capacidad de protegernos de los llamados radicales libres, unas moléculas dañinas derivadas del consumo de oxígeno que oxidan prematuramente nuestro organismo. Como que estas sobrecargas de esfuerzo en el ciclismo tienen que ver con la generación de agentes oxidantes, los llamados “radicales libres”, el organismo se de ende usando antioxidantes para amortiguar su efecto. Hay buenas pruebas de ello.
La ubiquinona, el Co Q, ha mostrado ser de los primeros antioxidante que se consume cuando el plasma sanguíneo es sometido a un estrés oxidativo como el que sufren los deportistas en las competiciones. La formación de radicales libres en los niveles habituales estimula la producción de antioxidantes, pero en el caso del esfuerzo deportivo, cuando esta actividad produce un estrés oxidativo excesivo, se supera la capacidad antioxidante, produciéndose daño celular. Esta situación puede incidir negativamente sobre el organismo de la persona que practica esa actividad, dañando su salud y disminuyendo sus marcas en su deporte. perjudicial, que se compensa gracias a la presencia de antioxidantes, que bloquean el efecto dañino de los radicales libres. El Co Q (en suplemento si se quieren niveles más altos) es entonces una buena protección.
En el resto de las membranas muestra una función antioxidante, ya sea de forma directa o de forma indirecta a través del reciclado de otros antioxidantes lipídicos como la vitamina E, o hidrosolubles como la vitamina C o ácido ascórbico. De hecho, existe una gran similitud entre las propiedades antioxidantes de la vitamina E y las de la coenzima CO Q. Esta función puede presentar efectos positivos para los deportistas ya que la realización de ejercicio intenso, ya sea como aficionado o como deportista de alto nivel, genera un metabolismo tan acelerado que puede traducirse en daño celular y alteraciones funcionales diversas.
OTROS BENEFICIOS PARA NO DEPORTISTAS
Varios estudios han puesto en evidencia que, en personas con problemas del corazón, el consumo de cantidades adecuadas del coenzima CO Q contribuyen a mejorar la captacióndel oxígeno, el funcionamiento general del corazón y la resistencia al esfuerzo.
La ubiquinona disminuye su presencia en el organismo a medida que se avanza en edad. Los estudios realizados sobre el envejecimiento mostraron que los niveles máximos de concentración de Co Q en humanos se alcanzan a la edad de 20 años, produciéndose luego un descenso continuo. Se ha propuesto que el proceso de envejecimiento y varias patologías con él asociadas pueden estar relacionados con la disminución de la capacidad del organismo para mantener unos niveles adecuados de Co Q, con una consecuente disminución de las defensas antioxidantes.
La investigación muestra que el CO Q previene la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL, es decir, el colesterol malo), convirtiéndolo, por lo tanto en un suplemento importante para cualquier persona que tenga el colesterol alto. Se liga a las dañinas LDL por la Vitamina E. También hay que recordar que algunos de los medicamentos más populares contra el exceso de colesterol (las estatinas) reducen el nivel de coenzima Q de nuestro cuerpo, cosa nada deseable.
Hay mucha gente tomando tales medicamentos. Por ello algunas investigaciones sugieren suplementar la dieta para compensar la reducción endógena de Coenzima Q. Tal vez sea el caso de algunos lectores.
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