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SUBIDA A LA TORRE JIN MAO DE SHANGHAI: LOS SECRETOS DEL RECORD

El Mundo de la Mountain Bike nº 060

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A estas alturas, todo aquel que siga las noticias del mundo del BikeTrial ya sabe que Ot Pí consiguió batir, en más de dos minutos, el record de subida a la torre Jin Mao de Shanghai, de 90 plantas y 2008 escalones. Recordemos que tardó 39 minutos y 39 segundos y que fue su última actuación sobre una bicicleta de BikeTrial.

Muchas veces, cuando sabemos de un record o de un gran logro tan sólo nos quedamos con la noticia, pero siempre nos quedamos sin saber todo lo que ha pasado hasta llegar a la consecución de ese record o ese título, siendo muchas veces más interesantes los preliminares que el propio hecho en sí. Gracias, o no, a Internet, casi vimos a Ot Pí subir la torre en directo y una revista de tirada mensual como esta es un hecho con el que no puede competir. Por eso en este artículo desvelaremos todo aquello que nadie sabe y las anécdotas y pequeños detalles que han llevado a Ot Pí a conseguir su último record, algunas de ellas en exclusiva para el mundo de la mountain bike.

Todo empezó a mediados de enero de 2008, tres semanas antes de su retirada en el Palau Sant Jordi cuando en un viaje a Shanghai, y después de visitarla, el presidente de la Jin Mao Tower le propuso a Ot intentar batir el record que en aquel momento estaba en vigor coincidiendo con un importante evento que se celebraría el 1 de mayo en la misma torre: las World Biketrial Master Series. Ot Pí Ot ya tenía decidida su retirada, pero aquella oferta era demasiado tentadora como para dejarla escapar. Además sería un evento muy seguido al ser uno de los actos oficiales de los preliminares de las Olimpiadas de Beijing 2008. A mediados de enero, Ot empezó a entrenar y en su despedida decide anunciar que alarga su vida deportiva hasta el día 1 de mayo para participar en el evento chino. Después de un par de meses entrenando, Ot viajó a Shanghai para hacer la primera prueba en el mismo lugar y las mismas escaleras a las que se enfrentaría oficialmente el primero de mayo. Aquel 18 de marzo fue el día, según el mismo Ot, que tuvo una de las perores sensaciones de ridículo de su vida. Empezó a subir la torre y se quedó a la mitad, 44 plantas, tardando 46 minutos en hacerlas, ¡más tiempo que el del anterior record! Los comentarios no tardaron en llegar: “que si Ot ya es mayor, que si s imposible, que...”. Después de ese bochorno, el presidente de la torre Jin Mao le dijo a Ot Pi que tenía muy claro que no lo iba a conseguir. Al final de la conversación ambos se jugaron una cena en el restaurante más lujoso de la torre, cada uno con su apuesta: Ot, obviamente, dijo que sí, mientras que el presidente apostó que no. Ot se dio cuenta de que el entrenamiento que llevaba hasta ese momento estaba totalmente equivocado y de que superar el record iba a ser mucho más difícil de lo que él pensaba. Ot creía que lo de 2008 escalones era un tema de promoción de las Olimpiadas pero no fue hasta que empezó a subir que se dio cuenta de que realmente sí eran 2008 escalones (cada peldaño tiene una pegatina con su número). Aquel gran ridículo que Ot experimentó fue positivo para él y no hizo más que motivarle aún más para lograr su reto y decidió que tenía que triplicar los entrenamientos.ot Diseñó un programa de entrenamiento quetuvo que combinar con su trabajo en Monty. Un programa de entreno que pocos podríamos aguantar día tras día. Por la mañana, antes de entrar a trabajar, hacía una exigente sesión de spinning y musculación para coger fondo. Al mediodía, una comida rápida, y entreno sobre la bicicleta en unos escalones en Esplugues, muy cerca de dónde empezó con la bici. Es un tramo de 140 escalones que subía y bajaba quince veces seguidas. Para no descontarse tenía puestas 15 piedrecitas en el suelo que iba cambiando de sitio para saber las subidas que le quedaban. Este entreno lo hacía con pulsómetro y la meta era estar en todo momento entre 160 y 180 pulsaciones. Algunas noches también iba a subir las escaleras y los vecinos no daban crédito a lo que veían. El resto de noches, una hora de “footing” con el vigilante de la urbanización como único testigo de aquel esfuerzo. Todo esto iba combinado con una exhaustiva dieta y las horas de sueño necesarias.

Según el propio Ot: “me estuve preparando como si se tratara de un Mundial”. Pero empezaron a aparecer inconvenientes y de los peores. Una tendinitis causada por tirar tanto del manillar a punto estuvo de mandarlo todo a paseo. Una visita al doctor Balius le confirmó una tendinitis de tal calibre que el mismo doctor fotografió para incluirla en un trabajo que estaba haciendo. También le dijo, en palabras textuales “no podrás hacer el record”. Ot Esta situación le mantuvo dos semanas parado, con la consecuente pérdida de fondo, y lejos de hundirse las dedicó a adaptarse la bicicleta para minimizar el dolor. Colocó doble puño en el manillar para tener más superficie de agarre, movió las manetas hacia abajo y tiró el manillar hacia adelante para repartir el dolor de la tendinitis por toda la mano y no en un punto en concreto. Pudo volver a los entrenamientos y con más ímpetu que antes, sábados y domingos incluidos, hasta el día 23 de abril que fue su último día de entreno en Esplugues, donde hizo un tiempo de 43 minutos 30 segundos (cada una de las 15 subidas a las 140 escaleras tenía su bajada que también contaba en el tiempo total). Ese día se dio cuenta de que el record era posible. Algunos os preguntaréis cuántos escalones habrá subido Ot durante sus entrenamientos y record. Pues la cifra ronda los ¡200.000! Una cifra que marea. El mismo día viajó a Shanghai ya para preparar la subida del día 1 de Mayo. Tan pronto bajó del avión, y con el jet lag a cuestas, se fue a la torre para hacer otra subida de entrenamiento Allí tuvo una inyección de moral pues subió la mitad de las plantas en 19 minutos (recordar que tres meses antes había necesitado ¡44 minutos!).Aún quedaba una semana para el gran día y el único sitio que encontró para entrenar fueron las escaleras de emergencia del hotel donde se hallaba hospedado. Allí cada día subía las 20 plantas del hotel, con el inconveniente de subir alguna de ellas a oscuras porque el hotel dispone de un sistema automático de encendido de luces conforme la gente va subiendo o bajando las plantas y en alguna de ellas los sensores no funcionaban. Uno de esos días mientras subía, una camarera del hotel accedió a la escalera y de pronto se encontró justo delante un “ser sudado y jadeante” que subía frenéticamente las escaleras sobre una bicicleta. Tal fue el grito que dio que le costó un tiempo recuperar la respiración. Ot intentaba calmarla pero le costó lo suyo. Al final la cosa no pasó a mayores y quedó como una anécdota divertida (sólo para Ot, claro).

Agradecimientos a: Bicicletas Monty, S.A.

Para sentir la bicicleta más ligera el día D, la lastró con una llave inglesa grande y un troncha cadenas atados en la barra principal con cinta adhesiva, además de colocarle a la el protector de piñón y los pedales de serie. Y por fin llegó el gran día. Ot se propuso que si había podido llegar hasta ese día lo único que le quedaba era PASARLO BIEN, y ese fue su lema para ese día. Disfrutar del momento, simplemente. OT Al llegar a la torre una multitud de gente le esperaba. Un juez de la UCI, muy serio, le dijo: “como tan sólo toques una vez con el manillar en la pared o pongas un pie en el suelo el record quedará totalmente invalidado”. Después de calentar y de concentrarse Ot encaró primer escalón de la planta –2 de la torre y empezó a subir, ayudado por Dani Comas como mochilero, Jorge Gali grabando y Javi Alonso haciendo fotos. En cada planta que paraba, Ot apoyaba la rueda en la pared para descansar y el juez estaba muy atento al manillar, cosa que presionaba psicológicamente a Ot. Las 20 primeras plantas las hizo muy rápido y en la número 22 tuvo el primer bajón. Estaba muy cansado y sudado cuando Javi Alonso, con toda la buena fe del mundo, le dijo “¡venga Ot que ya llevas _ de subida!”. Javi le había recordado, sin quererlo, que no llevaba ni la mitad de la subida. Se sobrepuso y con la ayuda de Dani Comas volvió a coger el ritmo. Éste le iba dando Isostar (sin poder tocarlo) del que tan sólo bebió _ litro en toda la subida . Fue siguiendo planta tras planta hasta la planta 50 en que hay un cambio de escaleras en el que se “pierden” 20 segundos y que no se descuentan del tiempo total. En la planta 80, cuando le quedaban tan sólo 10, se dio cuenta de que iba a lograr el record. Ot En aquel momento se concentró en mantener el ritmo y sobre todo en no tocar con el manillar en la pared. Llegó arriba sin haber cometido ningún fallo, ninguna imprecisión. Había calculado en secreto que iba a tardar unos 38 minutos en subir y se equivocó de poco. Todo el esfuerzo de tres meses había valido la pena. Más de 100 periodistas le esperaban arriba. Abrazos, fotos y una despedida de leyenda. Tan sólo se sintió igual el año que logró su primer campeonato del mundo, o como aquel jugador de fútbol que es recibido en el aeropuerto. Una gran pancarta que rezaba los títulos de Ot y conmemoraba la subida (Ot se la trajo a casa) presidió la entrega del trofeo acreditativo de la hazaña. ¡Ah!, aquella noche Ot Pí, Dani Comas, Javi Alonso y Jorge Gali fueron invitados a cenar, en el restaurante más lujoso de la torre, por el presidente de la misma, cumpliendo con la apuesta que había perdido aquella mañana. Nos han contado que fue una cena de auténtico lujo asiático. Una foto a tamaño real de Ot Pí con su bicicleta estará a la entrada de la torre para todo aquel que quiera hacerse una foto con el héroe de la Jin Mao. Queda pendiente la homologación Guinness, a falta de la entrega ya realizada de la cinta de video, sin cortes, que contiene grabada la subida integra de Ot. Ningún juez oficial Guinness pudo desplazarse a Shanghai


PEQUEÑOS DETALLES QUE AYUDAN MUCHO
En esta última hazaña de Ot Pí hay pequeños detalles que han pasado inadvertidos por muchos, pero que han sido muy importantes para él. Pero antes de descubrirlos vamos a tratar un tema del que muchos han opinado: el traje. Todos sabemos que lo más cómodo para todos sería ir desnudos por el mundo, pero la “culturización” nos ha tapado e incomodado en ciertas épocas de la humanidad. Ot quería sentirse como si fuera desnudo y para ello buscó un traje fabricado con la lycra más fina del mercado, 0,4 milímetros. En un principio era un pantalón y una camiseta que tapaba un poco sobre el pantalón, como un mono de verano. Antes de la prueba decidió cortar la camiseta, que se transformó en un top de dudosa estética, pero 100% efectivo. Lo que ahora hemos sabido es que esta camiseta estuvo una semana rellena de cojines hasta casi reventar para hacerla más grande, pues era de la talla S. Sólo tres elementos “superfluos” En acción acompañaron a Ot durante la subida: su reloj de la marca Fila que le acompañó durante los tres meses de entrenos y con el que calculaba el tiempo de subida en las escaleras de Esplugues; un colgante con una cruz que compró en un pueblo muy escondido en Escocia y un Ipod, en el que estaban grabadas 10 canciones que duraban aproximadamente el tiempo de la subida, unos 40 minutos. Estas 10 canciones estaban cuidadosamente escogidas (Neli Furtado, Maroon 5, ...), sobre todo una, la que más le gusta, que estaba grabada tres veces: la primera para el principio de la subida, la segunda para la mitad de la subida y la última para la llegada y sprint final. Esta canción es Tocas Miracle del grupo Fragma. Había oído las 10 canciones muchas veces y sabiendo cuál estaba escuchando sabía aproximadamente el tiempo que llevaba de subida y en qué planta se encontraba. También le sirvió mucho para distraerse un poco de la tensión del momento y de la lucha entre mente y cuerpo que requiere un esfuerzo de este tipo. La bicicleta que usó Ot pesa 6,300 Kg. Este peso es fruto de horas y horas de pensar mil y un detalles que la aligeraran al máximo. Enumerarlos ahora sería muy largo y, aunque otra vez Internet lo ha hecho imposible, Ot quiere guardarse un poco en secreto estos detalles. Para él ha sido un reto de superación personal y una despedida a cara o cruz, porque para un deportista su última actuación es la que vale y en el caso de Ot la última sin posibilidad de rectificar.

oT La carrera deportiva de Ot Pí ha llegado a su fin. Treinta años en los que se ha convertido en leyenda viva del BikeTrial. Ahora le espera un futuro lleno de nuevos retos como Director General de Bicicletas Monty, S.A. Son retos de otro tipo que si Ot afronta con la misma ilusión y determinación que los deportivos seguro llegarán a buen puerto. Gracias por hacer grande este deporte.


Toda la información del BikeTrial en España y en el mundo la encontrarás en www.biketrial-spain.com

EL RECORD DE OT PI EN CIFRAS
- 1 reto al que enfrentarse
- 3 meses de entrenamiento
- 3 los mochileros que le ayudaron durante la ascensión
- 3 amuletos los que llevó durante la subida
- 6,3 los kilos que pesaba su bicicleta
- 10 canciones en su Ipod
- 39´38´´ los minutos que tardó en subir
- 41´57´´ los minutos que tenía que superar
- 61 los ascensores que tiene la torre
- 90 las plantas que tuvo que superar
- 100 los periodistas que siguieron el evento
- 170 las pulsaciones medias durante la subida a la torre
- 421 los metros que mide la torre
- 2008 los escalones que tuvo que subir
- 200000 escalones subidos durante los entrenamientos

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